
La actividad hace parte de una terapia de choque incluida en el programa denominado “Delinquir no Paga”, promovido por el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario, Inpec, que busca prevenir el delito entre los jóvenes colombianos.
En lo corrido del año, 180 alumnos del grado décimo y once de la institución educativa Juan María Céspedes, han visitado el centro carcelario, quienes han realizado diferentes actividades, entre ellas caminar con los ojos vendados para percibir sensorialmente el ambiente del lugar, como parte de la sensibilización que se busca motivar en ellos.
Así mismo, estas visitas que retomarán en el mes de agosto, tienen como finalidad que los adolescentes construyan sus proyectos de vida alejados de situaciones o actividades que pongan en riesgo su integridad o puedan conducirlos a una cárcel, de manera que fortalezcan su autoestima, amor propio y por sus familias, que estudien y busquen un buen futuro.